La eliminación segura de datos es un proceso crítico e importante. Uno que, si no se cumple, puede dar lugar a graves violaciones de datos y costosas demandas en el futuro. Para algunas organizaciones, especialmente las agencias de seguridad y los bancos, la protección de datos es una prioridad absoluta. Como tal, se han llevado a cabo investigaciones durante décadas sobre varios métodos de destrucción de datos.
Para apreciar completamente esta evolución, es importante comprender las diversas formas de almacenamiento de datos a lo largo de los siglos. Los primeros fueron papeles que simplemente se quemaron para borrar el contenido que contenían. Sin embargo, con el avance de la tecnología, que vio la entrada de dispositivos de almacenamiento de datos más avanzados, como HDD, SSD, unidades flash, disquetes y muchos más, simplemente quemarlos simplemente no funcionaría.
Desafortunadamente, muchas empresas aprendieron por las malas que borrar o formatear las unidades de almacenamiento no borraba por completo los datos. Las personas malintencionadas, como espías y piratas informáticos, aún acceden a los datos utilizando tecnología informática avanzada.
Esta necesidad llevó a la invención de varios métodos de destrucción de datos.
